El Convento de Santa Clara fue fundado por el rey Fernando III y levantado junto a un antiguo palacio perteneciente a su hijo, el infante Don Fadrique. El complejo conventual que hoy vemos fue construido entre los siglos XVI y XVII. Para ello se incrustó literalmente al palacio una construcción mudéjar levantada tras la conquista cristiana de la ciudad, y de la que únicamente conserva la denominada Torre de Don Fadrique, que guarda una de las leyendas con más solera de Sevilla.

Fernando III de Castilla, que había enviudado con casi 50 años de edad de su primera esposa, Beatriz de Suabia, contrajo nuevo matrimonio con una joven dama francesa, Juana de Danmartín, con la finalidad de acercarse políticamente al país galo. La diferencia de edad entre el rey y su nueva esposa era cercana a los 30 años, pues ella sólo tenía 17. Falleció el rey cuatro años después del enlace, quedando la viuda en Sevilla, sin más compañía que la de sus doncellas.

Según cuenta la leyenda, un día visitó el Alcázar el infante Don Fadrique, hijo de Fernando III y Beatriz de Suabia, que había acudido a la corte para presentar sus respetos a la viuda de su padre. Ella era, por tanto, su madrastra, aunque la diferencia de edad entre ambos era sólo de dos años. Desde ese día salieron juntos a cazar junto al Guadalquivir en varias ocasiones, y a pesar de las críticas, estas salidas continuaron produciéndose, intimando en demasía según las habladurías populares. Con la llegada del invierno, el frío y la humedad hacían la caza a orillas del río demasiado dura, por lo que se dice que Don Fadrique mandó construir una torre para que la reina viuda pudiese cazar teniendo cerca un fuego.

Torre de Don Fadrique
Torre de Don Fadrique

El rey Alfonso X, hijo de Fernando III y hermano de Don Fadrique, junto con la nobleza sevillana y el pueblo emprendieron una cruzada contra los amantes, ya que era inadmisible que una reina viuda se volviera a casar ni que tuviera amores secretos, y mucho menos con su hijastro. Desde entonces, cuando la reina salía junto al infante del Alcázar para dirigirse a la torre, se cerraban todas las puertas y ventanas de la ciudad antes de que la pareja llegara a su altura. El 24 de junio, onomástica de la reina, se enviaron más de 200 invitaciones desde el Alcázar, pero ni uno sólo de los invitados acudió al banquete. Fue este día cuando Juana ordenó recoger todas sus cosas para volver a Francia.

La reina salió desde el embarcadero real y, mientras surcaba el río, dirigió una última mirada con los ojos llenos de lágrimas a la torre, que durante varios años había sido su nido de amor. Con un pañuelo hizo una señal en dirección a la torre, desde la que Don Fadrique hacía un último gesto de adiós con la mano. El rey Alfonso X autorizó el proceso contra éste y el infante fue sentenciado a muerte por haber ofendido el decoro real al tener relaciones ilícitas con la viuda del rey, tras lo cual fue ejecutado. Desde entonces la Torre de Don Fadrique no volvió a ser utilizada.

Alfonso X el Sabio, hijo de Fernando III el Santo y hermano del infante Don Fadrique
Alfonso X el Sabio, hijo de Fernando III el Santo y hermano del infante Don Fadrique

No obstante, la realidad histórica detrás de esta leyenda es mucho menos romántica. El infante Don Fadrique murió por orden del rey Alfonso X, acusado de intrigar contra el soberano. Como expone la documentación de la época, «el rey mandó afogar a Don Fadrique«, siendo el ahogamiento en agua una pena generalmente reservada para actos de traición. La actitud del infante no era nueva, pues había traicionado a su hermano en varias ocasiones, solo que esta vez el rey decidió no perdonarle. La intención del infante era encabezar un movimiento para destronar a Alfonso X en favor de su joven hijo Sancho (posteriormente Sancho IV) y él posicionarse a modo de tutor de su sobrino, controlando así el poder.

Si quieres conocer otras leyendas e historias como ésta, te proponemos una visita a la Torre de Don Fadrique y el Convento de Santa Clara. Una actividad «made in Alminar» gracias a la cual podrás adentrarte en uno de los muchos tesoros que esconde Sevilla. Te esperamos el sábado 12 de diciembre a las 11:00 h. Información y reservas en  www.alminar.netInfo@alminar.net y en el 954374172. ¡No te lo pierdas!

Lola Cordoncillo

Autor de esta entrada: Lola Cordoncillo . Historiadora, guía e intérprete de patrimonio.